
De nuevo, por tercera vez, el Guijuelo se encuentra a las puertas de los puestos que dan acceso a la liguilla de ascenso a la Liga Adelante. Los pupilos de Ángel Crego se enfrentaban al Sestao River en el Municipal y eso es sinónimo de victoria.
Desde el comienzo del partido, el cuadro chacinero tuvo una mayor posesión de pelota pero hasta el minuto diez no encontró la primera oportunidad de gol. Lupidio se sacó un zurdazo que lamió el larguero. El Sestao no se quedó atrás y contrarrestó el lanzamiento del lateral chacinero, con otro de Irurzun. Pero mediada la primera parte, Lozano le hace un sombrero a un defensor visitante que lo derriba y el trencilla indica la pena máxima. El encargado de lanzarlo fue Chuchi, a quien no le tembló el pulso y consiguió el primero de los locales. Antes del descanso, el Sestao pudo igualar el marcador, pero Escalona evitó el gol visitante.
En la reanudación, el conjunto vasco saltó con la clara intención del empate, lo que obligó al Guijuelo a ponerse el mono de trabajo para contrarrestar la ofensiva. Bayón despejó en la misma línea de gol un rechace de un corner y Escalona salvó a los suyos en un par de ocasiones. Sin embargo, cuando peor lo estaba pasando el conjunto local, pelotazo a Ballesteros que recorta al guardameta y da el pase de la muerte a Chuchi para que sentencie el partido.
Desde el comienzo del partido, el cuadro chacinero tuvo una mayor posesión de pelota pero hasta el minuto diez no encontró la primera oportunidad de gol. Lupidio se sacó un zurdazo que lamió el larguero. El Sestao no se quedó atrás y contrarrestó el lanzamiento del lateral chacinero, con otro de Irurzun. Pero mediada la primera parte, Lozano le hace un sombrero a un defensor visitante que lo derriba y el trencilla indica la pena máxima. El encargado de lanzarlo fue Chuchi, a quien no le tembló el pulso y consiguió el primero de los locales. Antes del descanso, el Sestao pudo igualar el marcador, pero Escalona evitó el gol visitante.
En la reanudación, el conjunto vasco saltó con la clara intención del empate, lo que obligó al Guijuelo a ponerse el mono de trabajo para contrarrestar la ofensiva. Bayón despejó en la misma línea de gol un rechace de un corner y Escalona salvó a los suyos en un par de ocasiones. Sin embargo, cuando peor lo estaba pasando el conjunto local, pelotazo a Ballesteros que recorta al guardameta y da el pase de la muerte a Chuchi para que sentencie el partido.
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