
La UDS sacó un pobre empate de Mendizorroza, campo en el cual cedió dos puntos en el descuento al encajar un nuevo tanto a balón parado. Ésta vez, fue Pablo Casar el que amargó la fiesta a los charros cuando ya se veían con los tres puntos en el zurrón.
Empezó más metido en el partido el Alavés, ya que su técnico se jugaba la cabeza y el equipo caer en los puestos de descenso de la clasificación. Juanjo metía miedo a los charros, quienes intentaban tener el control del balón para crear su fútbol.
Pudo adelantarse el equipo visitante en una buena internada de Isaac que no consigue rematar Miku. Poco después, de nuevo Isaac habilita a Salva que tampoco acierta con la portería vasca. Él que pudo adelantar a los suyos fue el local Juanjo que obligó a Biel a lucirse para mandar a córner el balón.
Salva y Jorge pelearon duro con el mediocampo vitoriano y cuando recibían el balón, intentaban generar juego a las bandas para que Quique e Isaac hiciesen daño en el uno contra uno. El Alavés puso más garra y pundonor e hizo imposible que los charros tocasen con facilidad.
Antes del descanso, el árbitro perdonó la segunda cartulina amarilla a Jorge Alonso, motivo por el cual David Amaral lo sustituyó en el descanso.
El entrenador del Alavés también movió ficha y colocó en el campo a Igor y Pery para intentar dar profundidad a su equipo y tener mayor sensación de peligro. Esto hizo que el partido se volviese loco y las defensas quedasen a merced de los ataques. En uno de esos ataques, Quique Martín pudo darle ventaja al Salamanca pero sus dos lanzamientos fueron muy despacio.
Los charros necesitaban un revulsivo y, en esos momentos, apareció su lateral Pedro Botelho para pisar línea de fondo y servirle a Miku el 0-1.
Tras el gol, parecía que los charros iban a tener el partido de cara pero se fueron hacia su propio área y el Alavés encerró a los charros en busca del empate.
Y tras una buena serie de paradas de Biel, el conjunto local sacó de esquina para que Pablo Casar igualase el tanteador y dejase a los salmantinos sin dos puntos.
Empezó más metido en el partido el Alavés, ya que su técnico se jugaba la cabeza y el equipo caer en los puestos de descenso de la clasificación. Juanjo metía miedo a los charros, quienes intentaban tener el control del balón para crear su fútbol.
Pudo adelantarse el equipo visitante en una buena internada de Isaac que no consigue rematar Miku. Poco después, de nuevo Isaac habilita a Salva que tampoco acierta con la portería vasca. Él que pudo adelantar a los suyos fue el local Juanjo que obligó a Biel a lucirse para mandar a córner el balón.
Salva y Jorge pelearon duro con el mediocampo vitoriano y cuando recibían el balón, intentaban generar juego a las bandas para que Quique e Isaac hiciesen daño en el uno contra uno. El Alavés puso más garra y pundonor e hizo imposible que los charros tocasen con facilidad.
Antes del descanso, el árbitro perdonó la segunda cartulina amarilla a Jorge Alonso, motivo por el cual David Amaral lo sustituyó en el descanso.
Los charros necesitaban un revulsivo y, en esos momentos, apareció su lateral Pedro Botelho para pisar línea de fondo y servirle a Miku el 0-1.
Tras el gol, parecía que los charros iban a tener el partido de cara pero se fueron hacia su propio área y el Alavés encerró a los charros en busca del empate.
Y tras una buena serie de paradas de Biel, el conjunto local sacó de esquina para que Pablo Casar igualase el tanteador y dejase a los salmantinos sin dos puntos.
